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sábado, 1 de abril de 2017

Ausencia


Nuestra novela la escribí en tu ausencia
sobre las hojas tristes del otoño
Y entre  la espuma del inmenso mar,
en la caricia que murió naciendo
en la canción que se llevó la brisa,
cuando el jilguero se espinó en la rosa
y por amor sacrificó sus alas
ofrendando su vida en el rosal.
Nuestra novela, la escribí en tu ausencia
sobre las hojas tristes de mi otoño
y entre las olas, del inmenso mar.

Marta Lilian Molano L
(Septiembre 2/2016)

Sentimientos


Así son los sentimientos: como delicadas rosas 
o gaviotas sobre el viento... 
Angelitos y fantasmas que pelean entre la enagua de la luna.
Son gnomos navegantes que a veces cantan y ríen
y también suelen llorar, mientras tejen ilusiones, 
como encajes de bellisimos colores, 
que se extienden sobre el mar. 
Son bohemios que nacieron en el alma de las flores
y que atrapan los gorriones...
mariposas y luciérnagas plateadas
para echarlas a volar....

Marta Lilian Molano L
Agosto 10/2016


lunes, 21 de marzo de 2016

A Mi Madre a Los Noventa


Recuerdo que en mi niñez, con nosotras se sentaba
para enseñarnos a hacer vestiditos y calzones,
a las pequeñas muñecas, que el niño Dios nos dejaba.
A mi madre la recuerdo cantando...
siempre cantando como un turpial mañanero,
al que de tanto cantar, se le reseca el guargüero.
-Martica: Traígame mija, un poquito de café.
!Cantando, siempre cantando y sin dejar de coser!
Aquellas canciones viejas que papá le dedicaba:
"Como un rayito de luna", "India de los ojos negros"
"Tu eres yo soy, brisa suave" y "La flor de la canela"
Sin dejar de pedalear, ella siempre las cantaba.
Cosiendo, siempre cantando y sin dejar de coser,
no le faltaban canciones,
los recuerdos de mi padre, ni su taza de café.
A veces la madrugada, la sorprendía cosiendo
cantaba por no llorar, ni desistir de coser
era prohibido rendirse, prohibido desfallecer
en aquella humilde mesa, no había mucho que poner.
Cantando, siempre cantando a pesar de los problemas,
la escuché algún día decir:
-!Mija, hay que endulzar la vida, porque a veces, no es tan buena!
Cosiendo.... siempre cantando y sin dejar de coser,
"No le faltaban canciones,
los recuerdos de mi padre, ni su taza de café".

 
Registro DNDA # 1-2016-20318 Colombia.

Recordando a Papá...


Gracias Papá: Hoy quiero agradecer a Dios por ti, aunque ya no estás conmigo.
El aporte que hiciste a mi vida, va "Mucho Mas Allá" de la función del ínfimo espermatozoide conquistando su meta...Tu luz iluminó mi tierna infancia, mi mano se perdia entre tu mano y luego el resplandor de tu existencia se extinguió... se apagó tu sonrisa en mi niñez,  como estrella fugaz, dejando un gran vacio.
Gracias Papá: Sin ti, mi identidad no sería la misma y aunque solo once años iluminaste mi camino, dones tan bellos como el de escribir, admirar el arte y profundizar en la grandeza del espíritu, los heredé de ti. La expresión que frecuente se escapa de mis ojos, la sonrisa y la forma de mis uñas, las heredé de ti.  Por eso aunque tu vida se extinguió hace casi medio siglo, tu vives reflejado en mi existencia. Ese espacio vacio en mi niñez, nuestro hogar, y nuestra mesa,  siempre fue iluminado por el bello recuerdo que dejaste al pasar. Por eso, estás en mí, aunque no estés conmigo.
Gracias Papá: sin ti, mi identidad no sería la misma. Tu breve paso en mi existencia, se me plasmó en el alma...en mi vida... en mis genes. Por eso padre mío,  !Jamás te Olvidaré!  Porque el aporte que hiciste a mi vida, va "Mucho Mas Allá" de la función del ínfimo espermatozoide conquistando su meta.

Marta Lilian Molano L
Sept. 22 de 2016.

Pensamientos


Pensamientos...pensamientos magnetizados de amor,
como monjes tibetanos van esparciendo fragancia en los corazones rotos
y en los capullos en flor.
Pensamientos bellos, puros como gotas de rubí,
Broten en mi alma y mi mente,
con sabiduría plena, vengan germinen en mi.
Emerjan como gaviotas en mi playa del recuerdo
y como hermosas palomas
busquen rayitos de luz, cuando a mí, llegue el invierno.
Pensamientos bellos, puros, magnetizados de amor,
conviértanse aquí en mis labios, en palabras de esperanza,
vuelen como mariposas sublimes multicolor,
vayan a esparcir fragancia, rieguen de dulce bonanza,
los corazones sedientos y los capullos en flor.


Registro Nacional de Derecho de Autor número:1-2016-22395

Pinta Amigo Tu Recuerdo


Se me escondió el pasado en el recuerdo,
si algún dia se fue, se fue para volver.
Como la brisa vuelve silenciosa, para besar los pétalos de rosa
y contemplar sentada en el otoño,
las hojas de los árboles caer.
Se camufló el pasado en mi recuerdo y decidí mirarlo frente a frente...
el, con ternura me besó los labios, acarició sin prisa mis mejillas,
suspirando despacio, suavemente.
Pinta, amigo tus recuerdos, con tu color predilecto.
Píntalos de azul celeste o de rojo carmesí,
del verde de la esperanza o del blanco de la luna,
en donde las musas danzan... la que embelesa a pintores,
a poetas soñadores y a enamorados que cantan.
¿Y si pintas tu recuerdo, aunque no sea triste, negro?
Le habrás dado pinceladas, por cierto multicolor.
Pues es de la oscura entraña de la tierra, donde brotan lirios, violetas, jazmines y los capullos en flor.
Pinta amigo tus recuerdos, que recordar es vivir, píntalos de azul celeste, del verde de la esperanza,
 o de rojo carmesí.

Marta Lilian Molano L
Marzo 9/2016.
 Registro Nacional de Derecho de Autor número:1-2016-22396


lunes, 30 de noviembre de 2015

Se Muda la Verdad (Respuesta a Victor)


Se muda la verdad; 
como de ropa el candente verano en tiempo frio
como la oruga en bella mariposa
y el tímido riachuelo se transforma
en un inmenso y prepotente río.
Humildemento acepto lo que dices
y dices la verdad: !Yo, nada se!
Mas en respuesta a tu concepto claro
soy del pensar, que la verdad suprema
por su grandeza, no puede esconderse
en la ínfima mente de un humano;
presumirlo, seria reconocer
que pueda así abarcar el infinito
una versión minúscula de arena
representada en un pequeño grano. 
!Se muda la verdad!. Es lo que pienso
¿Hablo con claridad? ¿Me hago entender?
Igual así, cual la apariencia misma
de la semilla vestida en clavel.
Como de los faciales gestos se ha mudado
del hombre sanguinario y homicida
la preciosa sonrisa de inocencia
que habitaba en el rostro del bebé.
De Teología, es mucho lo que ignoro,
de descifrar misterios, nada sé.
Mas a pesar de mi ignorancia plena
sé que hay un Dios que vela por mi vida
y aunque me quede corta en definirlo,
por carecer de verbo y de sapiencia
con tu "infabilidad y prepotencia"
tu nunca lo podrías comprender.
---------
Hay verdades tan profundas que mi mente
no abarca y solo logro percibir una parte de ellas,
a través de mi espíritu.

Marta Lilian Molano L
Noviembre 27 de 2015
Lo que sabemos  es una gota; lo que ignoramos es un océano.
(Isaac Newton)

Mientras el Cielo Llora

El cielo está llorando sus lágrimas de vida
la tierra bondadosa, despierta y las abriga
y cantando, ella teje entre su oscura entraña
primorosas alfombras, de doradas espigas.
El cielo está llorando oculto en la colina
se despiertan las rosas, los claveles suspiran
y juega la cascada corriendo entre las piedras
muy fresca y despeinada, como una hermosa niña.
Mientras el cielo llora, sus lágrimas divinas,
perdido en la montaña, sentado en la colina,
en la tierra sonríen rosas multicolor
y doradas espigas, coronadas de sol.
Feliz canta una mirla, con notas de cristal,
sin apuros la brisa se detiene a observar,
cómo la oscura tierra está pariendo lirios
blancos, como palomas...
como palomas blancas revestidas de paz
que a todos los rincones, desearían llegar.

Marta Lilian Molano L

El Jilguero que Solloza en el Espino (Mi Sueño de Mariposa)

Tengo un utópico sueño que no me deja dormir, 
que este mundo no es de locos, que ellos no reinan aquí,
o si al menos fueran locos de los que quieran jugar
que aquí no hambre ni guerras y los misiles sean hechos
con abrigos, queso y pan.
Tengo un utópico sueño que a mi me gusta soñar
que Francia y Siria se abracen sin contiendas ni rencores
y en las ondeantes banderas de toda la humanidad
se mixture en sus colores 
la inmaculada bandera victoriosa de la paz.
Que en este sangriento mundo, no vuelva a existir la guerra
y en nombre del amor, sean abiertas las fronteras. 
Sueño que el mar no es testigo
de la muerte de millares de emigrantes clandestinos
que buscaron un refugio de bondad. 
En este utópico sueño que no me deja dormir
no hay vampiros disfrazados de elocuentes sacerdotes
que casan vírgenes niñas, para saciar los instintos...
son como fieros coyotes 
(me perdonan los coyotes si ofendo su humanidad)
No quiero vírgenes niñas sollozando temerosas
"porque las van a cazar".
Hoy soñé con mariposas que conviven entre peces
con unicornios azules y desiertos que florecen,
tengo una gaviota de oro, para quien quiera volar
a visitar al jilguero que solloza en los espinos
tejiendo un manto de paz. 
Este es mi utópico sueño y así me gusta soñar. 

Marta Lilian Molano L
Registro Derecho de Autor: 1-2015-85686


miércoles, 28 de octubre de 2015

¿Será Que Aún me Ama?


A veces me pregunto: ¿Será que aún me ama?
¿será que en sus recuerdos recónditos, callados
hay un titán rebelde que quiere abrirse paso
y saborear el néctar de aquel amor sagrado?
O estará satisfecho, en su amplio camino
pisoteando los sueños que el y yo compartimos...
descifrando sonriente la oración taciturna
de la dulce esperanza
que cabalga sin rumbo, percibiendo fragancias
en jardines sedientos, que ayer bajo sus plantas
quedaron convertidos en áridos desiertos...

Y aún asi me pregunto:
¿Será que aún me ama?

Marta Lilián Molano L
Septiembre 30/2015

miércoles, 21 de octubre de 2015

Las Mágicas Aventuras de Fer y Chía

Primer Encuentro de Fer y Chia
(Leyenda de Bachué)




Aquella noche, Fer estaba indispuesto, con dolor de cabeza, por eso se acostó más temprano de lo acostumbrado. Cuando se quedó dormido, vio que todo se iluminaba con la presencia de una niña indígena que tenía una argolla en la nariz, y brillaba como si fuera de oro, su vestimenta era muy llamativa. También llevaba entre sus brazos un pequeño lagarto azul, lleno de escamas que parecían gemas preciosas.
¿Quién eres tú? (preguntó Fer, conteniendo la respiración)
-Hola Fer. Mi nombre es Chía que significa luna. Bachué me trajo hasta aquí para que seamos amigos. (dijo, mientras se acercaba colocando el lagarto azul en los brazos de Fernando). -No temas, no te hará daño. Son los hombres los que han hecho gran daño a muchas especies, como lo hicieron a la extinta tribu Chibcha, de donde provengo.
-¿De dónde eres y quien es Bachué? Preguntó Fer atemorizado.
Vengo de los Andes orientales en una región de América del Sur, vivo en la laguna sagrada de Guatavita. Mi tribu ya no existe. En otra ocasión te hablaré de mi procedencia, mi vida y mis ancestros. Ahora te diré quién es Bachué.
Hace muchos siglos, antes de que nuestro pueblo existiera, emergió de la laguna sagrada, una hermosa india de largos y negros cabellos llamada Bachué. Ella llevaba a un pequeño niño en sus brazos. Bachué quedó fascinada por la belleza del paisaje y decidió vivir en aquella región. Los años pasaron, el niño se convirtió en un apuesto hombre y como Bachué conservaba su belleza y juventud, se casó con él.
Tuvieron muchos… muchos hijos y se desplazaron por todo aquel lugar para poblar la tierra. Bachué enseñó a sus hijos a construir chozas, a tejer, a hacer vasijas de barro y cultivar la tierra. También les enseñó a hacer hermosos collares, narigueras, pectorales y otros adornos elaborados en oro y esmeraldas.
El esposo de Bachué, entrenó a los guerreros y les enseñó a amar, respetar y proteger a la madre tierra.
Cuando cumplieron su misión, Bachué y su esposo regresaron a la laguna sagrada y al sumergirse en ella, se transformaron en una gran serpiente símbolo de sabiduría que recorría la laguna ante la mirada de sus descendientes.
Por eso mi legendaria tribu, se reunía en aquella laguna sagrada para venerar a Bachué, quien fue madre, diosa y maestra de la extinta tribu Chibcha.

Marta Lilian Molano L.
Registro Derechos de Autor: 1-2015-49558




La Balsa de Oro que Casi Naufraga





Debes creerme Fer: Dice Chía a su buen amigo, mientras Plinio, el lagartito azul se acomoda en su hombro para escucharla mejor. Es cierto, hay una hermosa balsa de oro que hicieron mis antepasados y aún existe. La balsa se encuentra expuesta en el Museo de Oro de Bogotá. En ella hay estatuillas de oro de los valientes guerreros que sirvieron a mi padre, el cacique de Guatavita.

Fer supo que Chía la Caciquilla Dorada decía la verdad y pensó que valdría la pena conocer esa balsa de oro, si también pudiera navegar en ella, mar adentro. 

-Morfeo, Morfeo, dios del sueño y de las fantasías…. ¿porqué al leer el pensamiento de Fer, sonríes maliciosamente y levantas tu ceja izquierda, como si te propusieras hacer una travesura?
Morfeo: puedo ver dibujadas en mi imaginación, tus grandes alas haciendo malabares en el firmamento, asustando a las gaviotas, mientras llevas en tus brazos a Fer y a Chía que sorprendidos disfrutan esta maravillosa aventura.
Allí, resplandeciente en alta mar, como una danzarina que hipnotiza a quienes la miran, está la balsa dorada con sus figuras inmóviles de oro, de valientes guerreros legendarios y felices, entre ellos corretean Fer y Chía.
Susanowo, el temperamental y envidioso dios del mar, de origen japonés, se encuentra medio dormido tendido en la blanca arena, esperando que las olas hagan cosquilla en sus pies. Solo de esa forma él puede sonreír, pero contrario a sus planes, un destello de la barca, atravesó sus ojos y esto lo enfureció.
Susanowo empezó a maldecir y las olas crecieron, las nubes oscurecieron y se formó una tormenta que amenazaba con destruir a la balsa y sus ocupantes.
La diosa del sol, hermana del temperamental dios que causó la tormenta, se sintió muy avergonzada por el comportamiento de su hermano, por eso rescató a la barca dorada y a sus ocupantes, ocultándose junto a ellos en una cueva que encontró entre las más oscuras nubes que existen.
-¡Sáquenme de este túnel¡……….gritó Fer con todas sus fuerzas, tirando lejos la pesada manta que cubría su cara y de un brinco, quedó sentado en el suelo, al pie de la cama.
-Es un chico muy asustadizo, dijo Chía a la diosa del sol, tratando de contener su risa.
-Ya lo veo, ya lo veo… respondió la diosa, mientras se iluminaba su blanquísimo rostro y maternalmente atraía hasta su pecho a Chía, la caciquilla dorada. Las carcajadas de ambas aún se escuchan a lo lejos. 

Marta Lilian Molano L
Registro Derecho de Autor No 1-2015-50531

*inspirada en el mito japonés del dios del mar y la diosa del sol.


Fer y Morfeo Rescatan a Chía




Morfeo, el dios griego del sueño, aquella noche poblada de estrellas, vio a lo lejos a un lucero que poco a poco perdía su luz. Cuando esto sucede es porque en algún lugar del planeta, un niño sufre de pesadillas. Morfeo rápidamente tomó sus majestuosas alas y salió de su gran mansión, con el propósito de encontrar a ese niño y ayudarlo a salir de su pesadilla.
Morfeo llegó a la casa del niño, asomó a la ventana de su cuarto y encontró a Fer inquieto, luchando valientemente con la pesadilla de sus propios temores.

-¿Por qué gastas tu fuerza luchando contra algo imaginario como es el temor? Preguntó Morfeo a Fer.
-No es mi imaginación, respondió Fer. Chía quedó abandonada con Plinio, su lagartito azul, en África, enredada en las ramas del árbol de la historia y nunca podrá regresar.
-Ahora comprendo que tu corazón también está comprometido en esta lucha; veo que Chía La Caciquilla Dorada, es muy importante para ti, realmente es ella la que ilumina tus sueños. Dijo Morfeo a Fer, mientras sonreía comprensivo y trataba de darle ánimo con sus palabras. 
Iremos a rescatarla, pero es necesario que mis hermanos Fabetor y Fantaso nos acompañen.
Ellos requerían la presencia de Fabetor, porque él les abriría los ojos para que vieran donde se encontraba Plinio, el lagartito azul y Fantaso les mostraría el árbol de la historia, ya que la misión de Morfeo es construir fantasías para los seres humanos y ayudarlos a que tengan buenos sueños.
Todo sucedió en menos tiempo del que toma un gallo para cantar. 
Morfeo, Fabetor y Fantaso llevaron en un mágico sueño a Fer, hasta Chaga, lejana región de África, donde se encuentra el Árbol de la Historia.
Y adivinen que… Chía la Caciquilla Dorada y Plinio su lagartito azul, estaban profundamente dormidos, acurrucados en el tronco de aquel legendario Árbol. 
Fer tomó una canasta, que dejó tirada en aquel lugar la chica de Chaga, y cubriéndola por dentro con algunas hojas, la llenó con agua de una quebrada que estaba cerca, y derramó el agua fría sobre el rostro de Chía, para hacer que despertara.
Chía corría tras él, queriendo vengar su travesura. Morfeo, Fabetor y Fantoso, no podían contener la risa….Tampoco Fer, que despertó escuchando sus propias carcajadas.

Marta Lilian Molano L.
Registro Nacional de Derecho de Autor No1-2015-49553
Junio 30 de 2015.

*Parte de los comentarios, se han narrado teniendo presente a personajes de la mitología griega, como lo son Morfeo y sus hermanos Fabetor y Fantaso.


Fer y Chia Bajo el Árbol de la Historia
(La Chica de la Leyenda de Chaga)



Quieres acompañarme al Africa? -preguntó Chía a Fer, con una mirada traviesa, mientras Plinio su lagartito azul, se escondía debajo de su cabello. Fer no alcanzó a responder, como por arte de magia fue transportado junto a Chía debajo de un frondoso y gigantesco árbol. Ellos vieron con sus propios ojos lo que aqui les cuento:
-Corran, corran, ya se que no podrán alcanzarme. Decia la chica de Chaga, al grupo de amigos que la acompañaba. El color de su piel, era como el de la tierra fértil y sus dientes tan perfectos y blancos parecían un collar de perlas.
Ella corría como una gacela feliz. Su vestido de llamativos colores semejaba un jardín donde muchas mariposas se recrean y alimentan.
Sus amigos no se equivocaban al pensar que aquella chica era muy bella; se sentían hipnotizados por sus grandes ojos oscuros rodeados de crespas pestañas. Ella protegía del sol, su cabello ensortijado, cubriéndolo con un pañuelo de color verde y llevaba una canasta de fibra vegetal, para llenarla de fresca hierba que sus conejos esperaban ansiosos.
Sudorosa y jadeante, la chica de Chaga llegó hasta el cenagal donde la desgracia la esperaba. Al colocar sus pies sobre la hierba, ésta empezó a tragársela poco a poco, con tanta fuerza, como si debajo de la tierra una boa gigantesca la estuviera esperando. Nada pudieron hacer sus amigos para rescatarla.
Los padres, muy tristes fueron donde un anciano muy sabio de la región y el les aconsejó que sacrificaran en aquel lugar, una vaca y una oveja. Cuando hicieron ésto, oyeron a la joven cantando muy feliz y se alejaba como si estuviera recorriendo un camino muy bello. Al acallarse su voz, creció un hermoso árbol cuyas ramas tocaban el cielo. Allí las aves venían para hacer sus nidos y los campesinos que pasaban con su ganado, encontraban sombra y refugio bajo sus ramas.
Dos muchachos curiosos subieron a aquel árbol y desde allí, gritaron a sus compañeros que estaban viviendo en una época pasada. Ellos se eternizaron entre sus ramas, nunca pudieron regresar.
Cuenta la leyenda que aquel árbol misterioso fue llamado "El Árbol de la Historia".
Fer estaba asustado, casi no podía creer lo que vieron sus ojos. Chia se divertía: Su inteligente amigo estaba blanco de pánico.
-!Plinio, regresa! - gritó Chia a su lagarto azul, pero era demasiado tarde, el lagartito brillaba entre las ramas, como si fuera una gema preciosa y Chía subió para rescatarlo.
Los lentes de Fer, se opacaron por el llanto. -Chiaaáa, Plinioooo regresen. No quiero que se pierdan en el Árbol de la Historia. Como regresaré a casa?
Fer despertó escuchando sus propios gritos, el corazón parecía salirse de su pecho.
-No temas, sobrevivirás a este gran susto, decía Chia riéndose a carcajadas, mientras lo observaba sentada en las ramas del frondoso árbol y su lagartito azul, dormitaba oculto entre su cabello.

Marta Lilián Molano L
Registro DDA: 1-2015-49549

*Esta historia ha sido inspirada en La Leyenda de Chaga* (África).